Web Oficial dedunia y félixDunia escribe
El weblog de Dunia 
14-05-2005

Ayer un amigo me preguntó como estaba, preparaba cómo casi siempre, una cena precipitada en la cocina; En cualquier otra ocasión le hubiese contestado automáticamente mientras continuaba con mi labor, pero en una milésima de segundo entendí que no encontraba una contestación, no convencional, para darle.  Realmente no sabía que decir. No lo sabía. ¿Cómo estaba?  Pues haciendo la cena, pelando unas patatas y poniendo agua al fuego para hacer pasta, eso era lo que estaba haciendo y en ese momento ese era también mi único estado anímico reconocible,  finalmente cambié de tema preguntado cómo le iban sus cosas y termine una salsa carbonara.

Hace un par de semanas vino a visitarme mi hermana la pequeña con su nuevo hijito, vino por que se lo supliqué, echaba mucho de menos al bebe y necesitaba verlo

antes de empezar con la vorágine del trabajo y no tener tiempo para nada más. Cuando

se fue contuve el llanto, si me dejo ir, lloro sin parar o me voy tras él. Cómo de costumbre

me reprimí. Hace unos meses tuve un desengaño amoroso que me paralizó emocionalmente, tampoco lloré en esa ocasión. Ahora hay chicos que me llaman y no sé que hacer con lo que me dan,  He comenzado a trabajar veintisiete horas al día. Me organizan reuniones, comidas, etc. Escribo, elijo, selecciono, dudo… tengo todo el tiempo ocupado, llevo el pelo rizado por que alisármelo me cuesta por lo menos una hora… 

Hay días en los que me desahogaría gritar y me ahogo. ¿Cómo estás? dijo. Esa noche intente pensar la respuesta pero me dormí agotada.    

  

 

Dunia - 18:53h - han entrado 1044 veces - comentarios (7)
01-02-2005

Estábamos casi dormidos en el autobús que nos llevaba a Bilbao a pasar el fin de semana con las amigas, cuando sonó el teléfono de Félix. – Hola  soy Juan Luis Iborra y me gustaría que entregaseis un premio en la próxima gala de los Goya.-

Félix espabiló enseguida y se ofreció encantado. Luego colgó y me miró con una cara que a estas alturas ya me es muy familiar, tipo ¡ Qué he hecho!? ¡Le he dicho que sí y estamos gordísimas! Una vez en casa de Arakis un poco más relajados y con unas copas de más Félix rezaba por las esquinas. – Si los dioses existen que me quiten doce kilos en diez días. Las demás agnósticas de la casa reían sin parar. Arakis decía que iba a hacer una canción con esa retahíla. A medida que avanzaba la noche y el colocón, crecía la euforia y el disparate.- ¡Tenéis que pasaros mucho!- Si, si, si,- ¡Decid esta barbaridad¡- ¡Si! Haced esta irreverencia ¡- ¡Y esta otra ¡- ¡¿Qué os vais a poner!? ¡Enseña un pecho tipo Janet Jackson para que se note la llegada de los socialistas a la televisión pública!- Pero claro! Qué arte! ¡Lo voy a hacer! Aseguraba un décimo vino que hablaba por mí sin pudor a altas horas de la madrugada. ¡Antes de acostarnos ya habíamos entregado el Goya, Habíamos adelgazado y habíamos salido guapísimos por la tele.  Los aplausos que habíamos soñado recibir eran directamente proporcionales al resacón que teníamos al día siguiente y que aún retumbaban en nuestra cabeza.  Llegamos a Madrid y nos pusimos manos a la obra. 1ª No comer. ¡Nada! ¡Nunca más!  2ª Urgente  ¡Buscar que ponernos! Tarea difícil, seguíamos igual o más gordos que ayer. Al principio piensas e idealizas lo que te gustaría llevar. Luego aterrizas y piensas ¿Qué diseñador representa la osadía de la que hablábamos la noche anterior?  De repente lo tuve claro. ¡Carlos Diez ¡ Lo llamé y le pedí un traje del que me había enamorado en Cibeles pasado..  Carlos, a pesar de estar liadísimo preparando la próxima colección me atendió como a una reina–  Pásate por el taller y te lo pruebas. Corrí, toqué, me abrió, me lo puse… Y los rezos de Félix dieron resultado! … ¡Me quedaba perfecto!  

Llega el día de la gala. Dos de mis hermanos vienen de canarias para acompañarnos. Pasan las horas y mi casa es un trasiego de gente. Mis nervios crecen.  Otra vez los amigos entregados a la causa, me salvan la vida.  Ivana me peina, David me maquilla, Carlos me llama por si necesito su ayuda, sigue ocupadísimo, aun así, viene a peinarme el pelo del vestido Juanma. David Delfín me envía un abrigo maravilloso que le encargué y Elena Benarroch telefonea  para ofrecerme cualquier cosa que necesite.

Mientras, no paro de recibir mensajes de ánimos. Estoy conmovida pero no tranquila.

Llega un coche a recogernos desde la seis de la tarde. Estamos listos. Histéricos.

Félix prefiere llevarse el traje que sacará en la tele y ponérselo allí. Llegamos al  Palacio de Congresos.

Estoy retocándome el maquillaje junto a Alaska en el baño del recinto cuando de repente escucho unos gritos  que provienen del baño de al lado, parece que es  Félix! ¡Y me llama!  Salgo corriendo! ¡Entro en el baño de chicos - ¡¿Qué pasa? ¿Qué pasa?!– Me he dejado en casa el pantalón del traje. -¡¿Qué hago?! – Déjate el vaquero, le digo aparentando tranquilidad. Félix está blanco y esto me indica el nivel de su estado de nervios. Llamo a mi hermana y soluciono el problema. Aún quedan casi tres horas para salir. ¿Nos bebemos una copa?

¿Y si nos tropezamos en el escenario? No, mejor no. Félix le da al Cava. Por fin ha llegado el momento. Me tiemblan las piernas. Me consuelo pensando que sólo tengo que decir una pequeña frase y que no es para tanto. No me sirve para nada.

Entregamos el premio sin salirnos del guión como nos habían indicado, y nos vamos. Los nervios nos paralizaron.

No fuimos irreverentes, no hicimos esto ni aquello, no enseñé un pecho… ni nada… Y todo por no robarle el protagonismo a Amenabar...¿Habremos defraudado a los amigos? Me pregunté.  No, a los pocos minutos de salir del escenario todos nos llamaban y enviaban mensajes felicitándonos y diciéndonos lo guapos que habíamos salido y lo bien que habíamos estado. Incluyendo la familia que estaba entusiasmada.  Gracias, gracias, gracias  a todos por dejar absolutamente la objetividad a un lado, por ser incondicionales, por tanto ánimo, por tanto arte y por mirarnos con el corazón.  Definitivamente tenía que haberme bebido unos vinos.

   

Dunia - 02:39h - han entrado 1236 veces - comentarios (6)
22-01-2005

He de reconocer que tardo en escribir y ahora sé que es por que en realidad tengo resistencia a exponer mis sentimientos. Félix lleva toda la semana haciéndome ver que en momentos puntuales he estado poco expresiva con los amigos. Y no sé, quizá sea sólo timidez, por que la verdad es que me han hecho sentir cómo un reina.  Así que aprovecho este momento en que abro mi corazón para daros las gracias a todos.  Sé que no hace falta que dé nombres por que ellos saben perfectamente quienes son. Gracias por vuestra entrega y complicidad,  por vuestra generosidad por vuestra alegría y vuestro arte, que es mucho.

Hace tiempo que yo iba por la vida abierta en canal, Y quiero decir, confiada, que os conozco; Incluso discutía con vehemencia - Si alguien te hace daño, tu tienes el deber de seguir creyendo en los demás por que la gente en general es buena-  Y sigo pensando así, el que parece no estar muy en sincronía con mi cabeza es mi corazón o donde demonios se sitúen los sentimientos.

 Creo que lo que me pasa, es que antes sabía ver muy bien con el corazón y ahora miro con la cabeza y según me ha informado él mismo, mí corazón, en algún momento del camino vio algo que no le gusto y dejó de mirar.  Y claro, esto es lo que me ocurre exteriormente, que la cabeza es muy fría y no se expresa con la misma alegría. Y va a ser eso lo que mis amigos añoran de mi expresión histriónica de antaño. Pues nada, quería tranquilizaros y deciros que aunque mi corazón herido orgulloso y terco ande una temporada a tientas por la oscuridad en la que se ha sumido, os siente y os quiere igual, no os preocupéis. Mientras, mi cabeza tratará de entender el irracional mundo de las emociones para guiarlo hacía la luz. Espero que no me vuelvan loca.  Menos mal que los dos tienen mucho sentido del humor y cómo decía mi abuela - Eso es lo que los va a salvar.

 

    

Dunia - 20:09h - han entrado 1002 veces - comentarios (2)
20-12-2004

Bueno, sólo unas letras para desearos una felices fiestas, espero que el nuevo año traiga la paz al mundo, cómo dicen las mises. Salud, dinero y amor para todos.  Más entendimiento, solidaridad, humanidad, prosperidad y risas. Por desear que no quede, y es que soy de las que cree que poniendo un poco de nuestra parte, entre todos, podríamos conseguir que el mundo sea mejor.  Manos a la obra. Muchos besos. Os quiero.   

Dunia - 19:10h - han entrado 933 veces - comentarios (2)
más artículos
TheWebAnimals, S.L">