He de reconocer que tardo en escribir y ahora sé que es por que en realidad tengo resistencia a exponer mis sentimientos. Félix lleva toda la semana haciéndome ver que en momentos puntuales he estado poco expresiva con los amigos. Y no sé, quizá sea sólo timidez, por que la verdad es que me han hecho sentir cómo un reina. Así que aprovecho este momento en que abro mi corazón para daros las gracias a todos. Sé que no hace falta que dé nombres por que ellos saben perfectamente quienes son. Gracias por vuestra entrega y complicidad, por vuestra generosidad por vuestra alegría y vuestro arte, que es mucho.
Hace tiempo que yo iba por la vida abierta en canal, Y quiero decir, confiada, que os conozco; Incluso discutía con vehemencia - Si alguien te hace daño, tu tienes el deber de seguir creyendo en los demás por que la gente en general es buena- Y sigo pensando así, el que parece no estar muy en sincronía con mi cabeza es mi corazón o donde demonios se sitúen los sentimientos.
Creo que lo que me pasa, es que antes sabía ver muy bien con el corazón y ahora miro con la cabeza y según me ha informado él mismo, mí corazón, en algún momento del camino vio algo que no le gusto y dejó de mirar. Y claro, esto es lo que me ocurre exteriormente, que la cabeza es muy fría y no se expresa con la misma alegría. Y va a ser eso lo que mis amigos añoran de mi expresión histriónica de antaño. Pues nada, quería tranquilizaros y deciros que aunque mi corazón herido orgulloso y terco ande una temporada a tientas por la oscuridad en la que se ha sumido, os siente y os quiere igual, no os preocupéis. Mientras, mi cabeza tratará de entender el irracional mundo de las emociones para guiarlo hacía la luz. Espero que no me vuelvan loca. Menos mal que los dos tienen mucho sentido del humor y cómo decía mi abuela - Eso es lo que los va a salvar.